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LA EPIDEMIA AZUL

LA EPIDEMIA AZUL
Portada: Higorca

Vídeo obras de José Higueras "el pintor de la luz"

miércoles, 15 de julio de 2009

EDUARDO BEATO, UN PINTOR, UN MAESTRO, UN AMIGO

Patio central del Museo de Santa Cruz

Antorcha de libertad -- Autor: Eduardo Beato




















Eduardo Beato -- Pintor Trama peligrosa -- Autor: Eduardo Beato

Ayer, tuvimos el honor de ser invitados a la inauguración de la exposición que el maestro Eduardo Beato a colgado en un bellisimo rincón. El Museo de Santa Cruz.
Una de las muchas joyas que guarda ese maravilloso joyero que es Toledo.
Una brevisima reseña de este lugar.
Se fundo como Hospital, por el Cardenal Mendoza, de estilo renacentista y diseñado por Enrique Egas. Una verdadera joya artística. Seguiríamos durante mucho rato comentando ese inigualable marco.
Pero ahora, vamos a lo que nos concierne, a la exposición del gran maestro Eduardo Sánchez-Beato Parrillas.
Eduardo es un artista completo, no solo ha sido el creador de tan magnifica obra, también ha sido el comisario de la misma, y digo yo ¿Quien podía ser mejor que él? Una obra perfecta y excelente llena de colorido, de vida, para ese enigmático entorno, una obra bien trabajada y con un dibujo excelente, cada cuadro transmite el alma del creador. Sus colores puros, limpios, transparentes, nos dicen como es el artista, la mano que ha llevado el pincel por el buen camino, el trazo seguro, el conocimiento de aquello que lleva entre manos, sin dudar ni por un momento donde tiene que estar cada pincelada. Disfrutando de llevar a cabo la idea primero forjada en el pensamiento, dando forma aquello que ya ha trabajado en su mente.
Fabulosa toda su obra, pero la última, impresionante, no hay palabras para catalogar tan buen trabajo.
Se nota en cada uno de sus trabajos, el amor que le rodea; el amor que él desprende hacía los demás, tratando con respeto a todo aquel que tiene cerca y al mismo tiempo recibiendo el de los demás. Amigo de sus amigos sin olvidar nunca la humildad que le caracteriza, humildad que solamente los grandes saben tener. Gracias amigos, gracias Eduardo, gracias Lola, gracias por esa consideración hacia nosotros, por considerarnos amigos, por vuestro cariño y respeto. Deseamos que sigas trabajando, creando tan maravillosas obras y colgándolas en entornos tan faustos, te lo mereces maestro.

martes, 30 de junio de 2009

D. FRANCISCO CESTERO


Don Francisco Cestero. Paco para los amigos.
Gran artista, un maestro de los pies a la cabeza, bonachón, abierto y sobre todo amigo de sus amigos.
Paco nació en San Sebastian, pero desde muy pequeño reside en Zaragoza, eso quiere decir que ejerce de "maño" con fuerza y amor a la tierra que le ha visto crecer. Aunque comenzó sus estudios en la capital del Ebro, fue más tarde cuando viajo a Barcelona y siguió sus estudios en Bellas Artes de San Jorge. También tuvo un gran maestro del mundo pictórico Puigdengolas
Paco tiene una academia de Bellas Artes en Zaragoza, pero lo más importante en él es su forma maravillosa de dibujar, creo que actualmente no tenemos un dibujante tan perfecto y con una retina tan indiscutiblemente pulcra, de inmediato al ver un dibujo sabe donde esta el fallo y cuantas milésimas esta desviado, es un prodigioso del dibujo, en su mente bulle el buen trabajo, sus manos llevan a la hoja en un solo trazo aquello que en un momento sus ojos han captado.
De la pintura ya no hablemos, es una pintura personal, fabulosa, maneja el pincel como si fuese un juguete maravilloso, de sus manos han salido unos bellos e impactantes tapices, y, ya no hablemos de esos inigualables mantos que le pinta a su Virgencica, a esa Pequeña y Grandiosa Virgen del Pilar.
Orgullo nuestro que nos admite como amigos, aunque para nosotros es nuestro amado y querido maestro, que no solamente nos ha enseñado a plasmar sobre un papel, tela o cualquier lugar donde se pueda dibujar, nos ha enseñado a ser personas, humildes y a seguir aprendiendo día a día en nuestro trabajo. Aún estando a unos cuantos kilómetros algo nos une, como un cordón umbilical. Gracias maestro por tus consejos, por tu cariño y sobre todo por tu amistad, eres grande y esas cualidades todavía te engrandecen más.

sábado, 27 de junio de 2009

EL CONVENTO -- HERENCIA



Recuerdo un día... Ahora ya, como un poco lejano, pero eso sí, sigue vivo en mi mente, en mi retina y sobre todo en mi corazón. Más porque sobre todo pienso que forma parte de mí, parte de nosotros, creo que es lo único que a mi personalmente me retiene en este lugar donde habitamos. Por que indudablemente una cosa es vivir y otra habitar, bueno pues yo, o mejor nosotros habitamos en este lugar de La Mancha.

Cuando ya todo estaba preparado para partir a otro lugar, quizás a otro país, ya que aquí es un poco nada fácil la vida diaria, no por nada, simplemente por no comprender mucho a los que tenemos un trabajo distinto... y más difícil por ser mujer. así que una vez terminada nuestra labor, esa labor que vinimos a llevar a cabo, la decisión estaba tomada.

Pero un buen día, llamaron a la puerta, era un señor mayor con el pelo blanco acompañado de unos muchachos jóvenes, abrimos la puerta y pasaron, antes de sentarse, el mayor, (que ya lo conocíamos de vista, de ir a la iglesia del convento mercedario) Se llamaba, o mejor le llamaban Fray Santiago. Venía para hacer un encargo, estuvieron hablando José y él, después de ajustar lo convenido se marcho.

Fue entonces cuando sin saberlo cambio todo el ritmo de nuestra vida. De nuestra vida quiero decir que aquello hizo que nos quedáramos aquí y que aquí sigamos todavía.

Después de aquel encargo vinieron otros y más tarde, el P. Juan, que por aquel entonces era el superior del convento de Herencia, dispuso después de mucho pensar y dialogar con las personas del lugar y que son adictas a la Merced, calcular y hablar con José, que también él dio toda clase de facilidades y no quiso nunca pasarse para de esa forma colaborar con ellos.

El trabajo o encargo era dorar con pan de oro todos los retablos de la iglesia del convento. Dichos retablos se hicieron después de la pasada guerra civil ya que los anteriores fueron todos quemados. Los actuales estaban hechos en castaño ya que procedían de Galicia, tierra donde abunda ese tipo de árbol. Estaban todavía en madera natural. El P Juan, un mercedario lleno de ideas y un gran decorador, vio que podía quedar bien y además dar luz a la iglesia, lo hablarón, José Higueras y él, y fue cuando se dispuso todo para ello. En esta foto que podéis ver es como quedo después del trabajo realizado. Proseguira

martes, 23 de junio de 2009

UNA HISTORIA QUE PUDO SER VERDAD

Hace unos días me encontré con una amiga, hacia un tiempo que no la veía y me quede sorprendida. Es verdad que ella sola no puede salir, esta sentada en una silla de ruedas ¿Porqué? Muy sencillo, un buen día se subió a una escalera pequeña, se le resbalo y ella cayó para atrás, nadie sabe si se levanto rápido o por el contrario perdió el conocimiento o... bueno en fin nadie sabe lo que paso ya que estaba sola. No hizo caso (por otro lado cosa normal) no fue al médico ni se molesto mucho sobre su caída, aunque las personas que se enteraron si le advirtieron de que se hiciese un reconocimiento por si acaso.
Pasados unos meses, cuando estaba en misa de nuevo se cayó al suelo, fue como un desmayo. - ¡¡Seguro que no ha comido suficiente y por eso le ha dado un vaido!!
Fueron los comentarios que se pudieron oír. De nuevo se quedo todo así y de nuevo paso un tiempo, un tiempo que hubiera sido precioso para poder atajar el mal que la iba minando. Hasta que un buen día no pudo levantarse de la cama y fue entonces cuando se les iba de las manos a todos, familia, médicos...
Estuvo en un hospital de la seguridad social, la tuvieron que operar y poner una válvula en el cerebro. Lo más doloroso fue que una persona que tenía posibilidad para haber podido ir a unos buenos profesionales, parecía no importar mucho a todos aquellos que la rodeaban... marido y un largo etc., solamente un padre, un señor mayor y que nada podía hacer por no tener ni voz ni voto, fue el único que se revelaba, hasta el punto que aquella enfermedad de su hija le llevo a la tumba en poco tiempo.
Me cuenta esta amiga, mía y de ella:
-Como todas las enfermedades largas, cansan. Esa es la palabra.
Tiene una criada, una señorita por la mañana, otra por la tarde, pero ¿Qué? Entre otras cosas no saben ni por donde andan, algunas hasta le han dado alguna bofetada que otra. Ella se siente sola, no se han preocupado de una buena rehabilitación ¿Entonces qué? ¿Para qué tanto dinero?
-Ella se queja, no encuentra el calor humano que necesita.
¿Su marido? ¡¡¡Le estorba su mujer!!! es una persona, que solamente quiere ser él, el protagonista.
¡¡¡Que pena!!! Me comenta la amiga mutua. - Si, y lo peor es que de nuevo le da pastillas para tenerla dormida. --- ¿Qué dice ella? ¡¡¡Que va a decir!!! Ya se encarga él de ponerla delante de todos en mal lugar y sobre todo de que los demás le tengan lástima a él. Es un personaje odioso.
El último día que la vi, no parecía una persona, en realidad era un zombie. No esta mal de la cabeza, no, simplemente es una persona impedida que no han sabido enseñarla a estar en ese lugar, le han quitado todo y sobre todo su dignidad, su integridad, su persona, ya no es nada.
Me pregunto ¿Tanto hablar del mal trato a las mujeres? Lo tenemos al lado y no denunciamos. Triste narración, poca incultura, menos sentimiento ¿Donde esta el amor de marido o esposo? ¿Donde esta el cristianismo? ¿Donde esta el amor de los hijos por esa madre? Claro el dueño de la herencia es el padre y ¿Quien los trajo al mundo? Quiero que me contesten, que me digan ¿DONDE ESTA TODO?

lunes, 15 de junio de 2009

MIS FRASES

Todos juntos somos una cadena, cada uno somos un eslabón de esa cadena, o, una hoja de un enorme libro, quiere decirse que, cada eslabón, o, cada hoja, es un mundo distinto. Aprendamos a respetar cada una de esas hojas, formemos una gran cadena.

sábado, 6 de junio de 2009

EN EL ESTUDIO DE UN AMIGO

Maravillosa la oportunidad de conocer a un amigo pintor en su entorno,
mejor diremos en su hábitat. Su propio estudio, el lugar donde se "cierne y amasa" cada uno de sus cuadros, cada una de las obras que lleva en la mente, en el interior de si mismo, o, lo que es igual en el alma.
Como buen artista y como profesor de un buen puñado de alumnos, de amigos, por que así lo considera él y a la viceversa.
En su estudio encontramos infinidad de cosas, de "aperos" como diríamos para entendernos mejor. Aperos con un fin, inmortalizarlos en un blanco lienzo con unos bellos colores, unas veces. Otras en un papel especial, y entonces, resaltado todo ese escaparate en lápiz de sanguina, rojo, o carboncillo. Verdaderamente maravilloso.
Juan Ramón Avalos, que así se llama el dueño de ese atractivo lugar es un gran dibujante, sabe dar vida a ese paisaje hecho incluso con tinta china, algo nada fácil, pero él, lo transforma de una manera sencilla y espectacular. Le apasiona la naturaleza y por eso lo que más prima en su obra son los paisajes: Árboles majestuosos, caminos interminables que se adentran en grandes bosques, incomprensible como en uno trozo de tela no muy grande, le da tanta profundidad que nos parece poder penetrar en un frondoso lugar.
Siempre lleva consigo sus "armas" de trabajo; su caballete, paleta y maletín lleno de pintura, de pinceles, ese aguarrás tan necesario para poder limpiar las herramientas propias del buen pintor, y, así cuando llega al lugar monta su caballete y se pone a trabajar, a plasmar igual un bosque como una marina, una figura caminando, o ese coche que esta aparcado en cualquier calle que él tenga cerca en ese momento.
Tanto le gusta la naturaleza que su estudio, su despacho es como un vergel, un oasis en mitad de tantos lienzos y tantos bodegones preparados para llevarlos a cabo.
Fue un día inolvidable por que entre tantas cosas como podemos decir de él, hay una que es algo envidiable, es su humildad, lo gran persona que es. Sigue siempre así, los buenos maestros han sido humanos y sobre todo humildes, de lo contrario nunca se llega a nada y tú querido amigo Juan Ramón llegaras lejos con tu arte. Gracias por considerarnos amigos, es un honor el poder compartir las mismas cosas contigo.



lunes, 25 de mayo de 2009

UNA REUNION AMISTOSA --- öleo, autora Higorca



A veces mientras vemos la televisión, recuerdo:
Aquellos que no me conocen se piensan que estoy mirando la película, o bien el programa que en aquel momento esta pasando en la pequeña pantalla, pero el único que conoce mi forma de ser, es la persona que tengo a mi lado constantemente, mi marido.
Cuando nota que llevo un rato sin hablar y que estoy mirando fijamente al cristal de colores, sabe a ciencia cierta que estoy pensando en algo pasado.
¡¡¡Es verdad!!! Estoy recordando, dejando volar mi pensamiento a través de las nubes, de los montes. Dejándome llevar como una pluma en el aire. Bailando con las mil historias. Rememorando todo aquello que me ha llevado a poder aprender tantas cosas que yo ignoraba. ¡¡¡¡De pronto!!!! me doy cuenta, es entonces cuando reacciono, sonrío y vuelvo a este mundo, al sofá donde estoy sentada, a su lado, cerca de él. Me pregunta, en que pienso, no se contestar ¿Como voy a contestar? Son cosas mías y lo mejor los demás si lo supieran se reirían, o a lo mejor no, pero mejor quedar con la incógnita.
Son tantas cosas las que pasan por mi mente que no se por donde comenzar, ¿empezar? El mundo no ha dejado de dar vueltas desde el día en que se formo, o ¿lo formarón? O ¿En realidad fue el Más Grande? ¿El Padre Creador? Según la cristiandad fue Dios, pero si le preguntamos a los científicos, o, físicos, o a ¿Quién más? a ¿Quién puedo preguntar que me responda aquello que YO quiero escuchar? No lo sé ¿Sabe alguien a ciencia cierta la verdad? y ¿Cual es la buena? No os parece que es una buena reunión, mi marido, la televisión, mis pensamientos y yo.

martes, 19 de mayo de 2009

MONASTERIO DE POIO, SU MURAL DE MOSAICO

No es la primera vez que hablo del Monasterio de Poio. Es un lugar que me entusiasma, lo veo, lo noto, enigmático, lleno de historia, ¡¡¡Sus piedras dicen tantas cosas!!!
A veces según por donde se pasa es como si se sintiera la presencia de alguien que te mira, alguien que te acompaña para no perderse por los entrañables pasillos que se encuentran dentro de aquellos antiquísimos muros.
Pero no pensemos que solamente han vivido frailes entre sus paredes, han habido otras gentes que han tenido la suerte de compartir esas piedras vivas, llenas de vida, y la comida, la humilde comida con los habitantes habituales.
Entre las muchas maravillas que encontramos en Poio, podemos admirar un magnifico mural de mosaico que nos dice, nos cuenta admirablemente todo el trayecto del camino de Santiago. Eso si con los monumentos más importantes que vamos encontrando por ese admirable peregrinar.
Buen trabajo del gran maestro que fue don Antoine Machourek. Pintor y artista checo.
También él fue el fundador de la escuela de mosaicos gallega.
Dejo un legado impresionante plasmado en uno de los más importantes muros de Galicia, en uno de los viejos lugares preñados de historia, preñados de cánticos, de rezos, dedicados a Nuestra Madre, a esa Gran Señora que tanto beneficio en todos los momentos a tantos y tantas personas que la necesitaban, la Señora es, la Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora de las Mercedes.
Rompiendo cadenas a través de los PP Mercedarios, seguidores fieles de Ella.

sábado, 9 de mayo de 2009

UNAS PALABRAS DE HOMENAJE A DON MIGUEL DELIBES

¡Qué grande es maestro! En su mente las letras están claras, y hasta ellas se inclinan cuando su mano con sabiduría las imprime en un blanco e inmaculado papel. Gracias por dejar esa maravillosa herencia a todos nosotros.

jueves, 23 de abril de 2009

23 de abril- DIA DEL LIBRO, DE LAS LETRAS Y DE LA ROSA

Hoy es uno de esos días que me doy cuenta que ha llegado la primavera; el sol brilla esplendido después de muchos días de lluvia y más bien frío, pero hoy, es uno de esos de esos días en que todo se llena de alegría y aquellos que nos gusta escribir o también la lectura es un día grande dentro del calendario.
Miramos atrás y notamos que grandes maestros nos antecedieron, dejando un legado maravilloso ¿Cuantas enseñanzas y cuanto tenemos que aprender de ellos?
No hace falta decir que hoy celebramos el día del libro por ese gran hombre que tuvo la valentía o ¿la osadía? de escribir la gran novela de don Quijote de la Mancha.
Cuando no se conoce esta tierra, al leerlo te la puedes llegar a imaginar, a grabar en la mente, algo tan poderoso que te hace soñar.
Al principio cuando lo ves tan grande piensas que no lo vas a poder terminar, que aquello no se acabara nunca, pero luego te vas metiendo dentro de ella y disfrutas con cada una de las batallas que ese gran hombre supo plasmar en unos trozos de papel blanco.
Leyendo ese gran libro del Quijote, me puedo imaginar a un Cervantes sentado frente a una mesa poblada de papeles, de notas que se le iban ocurriendo para después de mucho trabajar ir amasando cada una de aquellas letras, frases hechas leyendas, transformada más tarde en una formidable novela que una vez terminada ha dado la vuelta al mundo.
¿Quien no conoce al famoso hidalgo don Quijote? ¡En el mundo entero!
Esta escrito en todos los idiomas mundiales y desde luego no hablas con una persona que no lo conozca y más aún que no lo haya leído.
¡Son tantos los lugares donde tiene su santuario ese fabuloso libro! He visto muchos y en muy distintos lugares, pero nunca he visto tantos juntos como en el museo Cervantino de El Toboso (Toledo)
Es fantástico el lugar, al entrar puedes percibir un olor distinto, es algo diferente y al notarlo ya empiezas a soñar y lo ves claro. Notas como han pasando los siglos, y en cambio puedes ver y escuchar a un don Quijote hablando delante de esos molinos que a él le parecían gigantes y les relata en catalán, o, en francés, en checo o en ingles, en alemán o ¿Por qué no? En un castellano argentino con su deje característicos.
O declarándose a su querida Aldonza en japones. por decir alguno de esos idiomas .
Verdaderamente maravilloso ¿Podía esperar él, Cervantes, todo eso? Seguramente no, pero así ha sido y yo como española me siento muy orgullosa.
Por eso cada vez que tengo oportunidad voy a estar un rato en ese lugar de La Mancha que sí quiero acordarme, y, rindo un homenaje a los que tuvieron tan maravillosa idea de reunir en un pueblo tan emblemático esa maravillosa colección de Quijotes escritos en tantos y tantos idiomas y formatos.

jueves, 16 de abril de 2009

ENSALADA RICA, RICA...

Bueno amig@, se entiende ¿verdad? Quiero decir amigas y amigos, por que lo importante es que esta receta es tan fácil que la puede hacer hasta un niño, pero eso si, esta muy rica, para chuparse los dedos ¡Vamos con ella!
Preparamos una fuente onda que sea muy bonita y sobre todo grande para poder hacer bastante cantidad por que lo más seguro es que se agregue alguno o alguna que venga tarde.
Ingredientes:
Judías cocidas (pueden ser de tarro)
huevos duros
atún (si son migajas mejor)
gambas peladas, más bien pequeñas
canónigos
manzana
remolacha
bambú
zanahoria
palitos de cangrejo
mejillones
Los huevos duros, se pelan y se cortan muy menuditos, el atún se desmiga, si es desmigado mejor y sobre todo que sea del natural.Gambas se descongelan, si lo están, si son pequeñas se ponen enteras y si no se cortan, eso sí, es importante que sean crudas, por esa razón es mejor comprarlas congeladas, al igual que los mejillones, que eso si hay que cortarlos pequeñitos. Los canónigos se cortan pequeños, la manzana se ralla. La remolacha se ralla, o bien se compra en tarro ya preparada. El bambú se corta pequeño. La zanahoria se ralla, o bien puede ser de tarro. Y por fin se cortan los palitos de cangrejo.
Una vez que todo se tiene en la fuente se aliña con aceite de oliva, sal y pimienta en polvo, se mezcla todo bien y se deja macerar.
Es mejor hacerlo por la mañana si es para cenar, o el día de antes si es para comer, es importante dejar macerar.
El resultado es excelente y buen provecho, por que espero que os guste a todos.

martes, 17 de febrero de 2009

INAUGURACION EXPOSICION JOSE HIGUERAS

JOSE HIGUERAS acompañado de :
Delegada de Cultura y Alcalde



El día 15 domingo, se ha inaugurado una exposición de José Higueras.
En el pueblo donde desde hace unos años ha ubicado su domicilio, su estudio, donde se siente el dueño del mundo por ser un lugar tranquilo.
Rodeado de pinceles, lienzos y pinturas. Modelos puestos sobre las mesas que le sirven para pintar unos maravillosos bodegones que ahora tiene colgados en la sala de exposiciones.
Al entrar en su estudio encontramos montones de dibujos, bocetos y pequeños muestras pintadas cuando sale a los campos que tiene por los alrededores, pequeñas muestras que luego pasa a grandes lienzos, después de salir una y mil veces hasta empapar bien su retina de los colores que tiene su tierra.
Impresionantes cielos que encuentra en los atardeceres manchegos, colores de un impresionismo exultante, maravillosos.
Le han acompañado un buen montón de amigos: pintores, compañeros de oficio, maestros de los pinceles, y otros amigos cercanos así como la familia.
Sorpresas entrañables e inolvidables de compañeros que hacía bastantes años que no se veían, uno de ellos fue Juan Ramón Avalos y su esposa.
Avalos buen maestro, mejor persona, gracias por acompañar a José Higueras.
Otros muchos nombres, todos acompañando al artista que además estaba envuelto en el carnaval de este bonito pueblo. Armonía, poesía. "Un pintor en Herencia" un maestro que ama a su tierra y lleva envuelto como un manto esos colores rojos, amarillos, blancos de una llanura manchega, que, por ser llanura de muy alto nivel tiene en sus entrañas un artista que sabe pintar esos sublimes matices.
Sigue así Higueras, pinta aquello que tus ojos ven, que tus manos tocan, que tu pensamiento lleva. Colores, matices, flores, perfumes, aromas de la tierra que te vio nacer Castilla-La Mancha.

viernes, 23 de enero de 2009

A TODOS LOS QUE NOS PRECEDIERON

La vida es algo más que vivir, es dar a los demás pero también es recibir, sin olvidarse de aquellos que un día su amistad y cariño nos entregaron.
Cuantas veces al salir a la calle y ver pasar a la gente me pregunto ¿Son todos felices?
Ahora, en esta época del siglo XXI, o lo que es igual a principios ya que estamos en el año 2009, volvemos la vista atrás y nos damos cuenta que todo es distinto, todo ha cambiado. Conforme vas caminando y te encuentras con esas personas mayores que son esas mismas que nos antecedieron, que nos enseñaron tantas cosas, cosas que hemos ido aprendiendo de su mano, esas personas que les debemos tanto respeto.
Luego te encuentras con muchos jóvenes, da igual mujer que hombre y que ves, oyes que tienen tan poco respeto para con nadie y me pregunto ¿Respeto? ¿Cariño? ¿Humanidad? ¿De quien? ¿Donde? ¿Quien se lo da? o ¿A quien se lo damos? ¿Qué aprendemos? ¿Donde aprendemos? ¿Queremos aprender?
Cuantas preguntas, preguntas que las más de las veces no encuentro las respuestas.
Hace pocos días estuve hablando con una señora no muy mayor y me contaba con lágrimas en los ojos un poco de su vida, no pregunte nada, solamente escuche atentamente aquella historia que bien se podía titular ¿Amor de hijos?
Me hizo recapacitar y hacerme todas las preguntas anteriores, es difícil contestar a todas.

martes, 28 de octubre de 2008

UNA HISTORIA BONITA

Esta mañana he tenido que ir a un funeral. Lo he pasado muy mal. La finada era una señora muy joven. Después de sufrir durante unos cuantos años a consecuencia de una grave enfermedad, todo se ha terminado. Se ha terminado de la peor manera. Se ha ido, ha dejado a toda su familia sumida en la tristeza, en la pena, en el dolor.
Y yo me pregunto ¿Porqué? En cambio que nadie me pregunte a mi el por que siento ese dolor, no lo se.
Cuando he entrado en la iglesia. Esta, estaba llena, no había ni un triste rincón vacío. Por esa razón he entrado como he podido. Me he quedado en un pequeño recodo, mirando al frente y pensando, siempre, pensando en lo mismo. No entiendo por que una persona joven tiene que irse tan pronto, casi sin terminar su misión aquí.
Al rato de estar dentro y acostumbrarme a la oscuridad he podido ver al fondo de ese rincón, y he podido ver a una señora que estaba rota por el llanto, agudizando mi vista he comprendido que lo que me había parecido en un principio era verdad. Lloraba desconsoladamente.
En mi interior, he pensado que podía ser un familiar de la finada y a lo mejor no había podido acercarse a la familia por algo ¿Quizás por no hablarse con ellos? ¿Por eso quería esconder su dolor?
Su pena me ha hecho sentir congoja. Le he pasado mi brazo sobre su hombro, quería darle a entender que no estaba sola, que la comprendia.
La señora me ha mirado con cariño, acercándose un poco más a mí, he notado que me quería hablar cuando terminara la misa.
Bueno la esperare, he pensado. De vez en cuando es bueno el poder dejar volar el alma y hacer un poco de sitio para otra cosa de esas que la vida nos trae sin llamar y creo que hoy me necesitan un poco, si por lo menos ayudo simplemente escuchando me daré por satisfecha.
Por fin la señora ha salido, y al verme se ha dirigido a mi, aún se notaba en su cara las lágrimas que había derramado aunque me sonreía.
Cuando ha llegado a mi altura le he preguntado ¿Qué es lo que en realidad le pasaba? Que si era familia de la mujer, y sobre todo si quería que la acompañase a cualquier parte por si no se encontraba bien.
La señora, me dio a entender que me conocía, cosa fácil ¡por que yo como soy tan "despiste".!
Llevábamos el mismo camino, entonces no era difícil el poder escuchar sus palabras. Mientras caminábamos me fue contando una historia muy bonita.
Ella había nacido en una casa de burgueses, católicos, practicantes. Sobre todo,- me recalco ella,- sus padres eran muy creyentes, y así se lo habían inculcado. De esa forma había crecido y se había formado, dentro de la doctrina cristiana.
La familia, su familia, se componía de los padres y dos hijos; ella y un hermano mayor. En su casa todo era felicidad y amor, hasta que un día algo trágico ocurrió.
Era verano y su hermano había ido a unas islas, a un concurso de pesca submarina, en un abrir y cerrar de ojos, sin saber como ni de que manera, a Manuel sus compañeros le sacaron ya cadáver.
Se le había reventado la vena horta, fue fulminante, llamaron a la familia para darles la mala noticia.
Nunca lo ha olvidado la hermana, fue como un mazazo sobre su vida. Claro que Manuel, - decía llena de orgullo.- Era una persona excepcional, un chico muy guapo, muy inteligente, cariñoso, buena persona.
La señora, hablaba maravillas de aquel hermano que perdió en el mar. Cuando hablaba sus ojos se iluminaban, era otra persona distinta.
Ella por aquel entonces era una niña y no comprendía el por que de aquella muerte tan repentina e innecesaria. Cuando les preguntaba a sus padres o algún familiar, la contestación era siempre la misma: Era un ser maravilloso para estar con nosotros, Dios le necesitaba a su lado.
Y, ella seguía sin comprender nada de nada y cada vez se acordaba más y más de Manuel. Había sido el que le ayudaba para hacer los deberes del colegio, era aquel que le enseñaba a crecer de distinta manera, le hablaba y le hacia entender en todo momento aquello que una niña de su edad llena de curiosidad no entendía bien, era muy cariñoso con ella, bueno con todo el mundo. Seguía diciendo. Se le notaba que le costaba a pesar de los años pasados, superar aquella terrible muerte.
Me escondía en la habitación a llorar.- Explicaba la señora. No quería hacer sufrir a sus padres al verla así. Por otro lado ¿Quien pensaba en ella? ¿En su sufrimiento? Quizás también eso pensaba y le daba vueltas en su cabeza de niña en aquella época.
Aunque han pasado muchos años, nunca he olvidado a Manuel, todos los días le recuerdo, a veces sigo hablando con él, No quiero que nadie piense que estoy mal de la cabeza. Seguía diciendo ella.
-No se preocupe, nadie puede pensarlo, es algo natural después de perder a esos seres queridos, la vida sigue pero ellos siempre están con nosotros, nadie nos puede explicar lo que es la muerte, si, es irse, todos lo tenemos que hacer. Pero están difícil pensar en la juventud cuando nos dejan. Desde entonces- decía la señora- no soporto la muerte, es superior a mí.


domingo, 28 de septiembre de 2008

OTOÑO ESTACION DE COLORES

Otoño. Quizás sea la estación más bella del año. Es verdad que los días van acortando y parece que más rápidamente, o solamente ¿Me lo parece a mi? Seguramente sera esto último ya que el invierno es la época que menos me gusta y por esa razón me parece que los días pasan mucho más deprisa.
Pero voy a volver de nuevo a mi estación, el otoño.
Aparece la lluvia después de unos cuantos meses de no caer ni una gota de agua sobre nosotros. (Claro, siempre hablo desde donde yo me encuentro). Me gustan estos atardeceres grises, con una cortina de agua que cae lentamente, miro a través de ella y puedo percibir los colores maravillosos que toman los árboles, las plantas, que ya van agotando su última savia preparándose para el letargo invernal.
También me gusta ese aroma a tierra mojada, después de tanto tiempo sin olerla.
Me gusta, siempre me ha gustado pisar las hojas que han caído de los árboles, miro para arriba y veo como se van quedando desnudos. (Algunos, claro) Y esas hojas secas, muertas caen lentamente y puedo ver como se alfombra mi jardín, o las calles del pueblo donde yo habito.
Alfombra de mil de colores que también sirve para dar abrigo a las raíces que quedan durmiendo o mejor invernando para que luego en la primavera estallen otra vez llenas de vida.
Miro mis hortensias a través de los cristales y veo que se quedan simplemente con el esqueleto, pero eso sí, después de haber estado con unas hojas verdes, brillantes que dejaban ver la salud de que gozaban. Daba alegría verlas, llenas de flores, enormes, de un color rosa pálido, unas, y otras su tono era mucho más encendido. Estaban lozanas. Me gusta mirarlas y mimarlas.
Ahora mi higuera después de dar su fruto también se desnuda, sus hojas caen secas, torcidas y mucho más pequeñas.
Es fantástico como podemos observar que mientras tienen el fruto no cae ninguna, después, cuando se ha recogido todo, llega el letargo.
Puedo ver mi parra virgen con sus hojas de un color rojo intenso, se pasea majestuosa por mi fachada, ahora, caen las hojas lentamente; antes, durante el verano su color era verde más bien oscuro, ahora en esta estación su color, sus matices son preciosos, inmensos, me quedo extasiada delante de ella.
Todavía queda el membrillo con sus hojas verde plateadas, con sus membrillos casi dorados a punto ya de cosechar. Esbelto y orgulloso parece decir a sus vecinos, los otros árboles. Muchachos yo todavía tengo mis hijos, mi fruto, mi savia.
Luego salimos al campo, al bosque y encontramos tejos, robles, eucaliptos, olivos y todos ellos llevan ya el sello del otoño, el sello del descanso.
No podemos olvidar los viñedos, ya están cortando su fruta. Esos racimos enormes, transparentes de carne dura y exquisita que pasaran a ser después de fermentados el rico caldo que nos deleitara en nuestra mesa.
Y el mar, ese maravilloso mar, que después de mucha calma, ahora de vez en cuando se agita, me gustaba sentarme sobre las rocas y mirar cuando llueve se torna gris, un gris color plata, pero cuando esta muy enfadado es casi negro, sus olas se estremecen y crecen como si quisiera decir "Aquí estoy, no os olvidéis de mí"
Todo cambia de color con esta estación, nosotros vestimos con otros tonos más discretos ¿Por qué? Seguramente para estar a tono con todo lo que nos rodea ¿Sera por eso?
Y los rojos intensos los cambiamos por otros un poco más oscuros y los blancos purísimos, por tonos tierras o quizás grises o negros.
Otoño, también nosotros quedaremos un poco más relajados después de un verano lleno de aventuras, viajes o alegrías al ver llegar por nuestra casa a los pequeños que están lejos, ya sean de familia o amigos que no podemos ver en otra época.
Ahora en esta estación todo vuelve a la "normalidad" a la tranquilidad para luego dar paso a otras jornadas que aunque no queramos también llegarán.

martes, 23 de septiembre de 2008

II CERTAMEN INTERNACIONAL DE PINTURA RAPIDA JOSE HIGUERAS


Por segundo año se ha celebrado en Herencia (C. Real) el II Certamen de Pintura Rápida con el nombre de José Higueras.

Ha sido un día fantástico, lleno de colorido, artistas pintores venidos de todos los lugares de España, con sus caballetes y su traje de faena puestos y dispuestos en los más recónditos rincones de este lugar manchego. Lugar por donde también paso nuestro gran hidalgo Don Quijote a lomos de su caballo y acompañado de su buen compañero y escudero.

Pues eso parecían los pintores en ese día quijotes con los pinceles en ristre plasmando sobre la tela ese rinconcito. Dejando constancia de su paso por estas tierras.

No podía ser de otra manera, el tiempo hizo gala y nos acompaño de muy buena manera, sin agobios, pero eso sí, espantando las nubes para que nada perturbase tan agradable jornada.

Todo ello dentro de las fiestas patronales de la Virgen de La Merced. Bonita manera de comenzar estas jornadas de divertimento.

Las gentes del pueblo gustan de salir a pasear y ver como trabajan, por que es fácil que no entiendan mucho de pintura, pero de lo que no cabe la menor duda es que si conocen muy bien cada rincón de su pueblo y sobre todo verlo en esos trabajos, en esos cuadros, en esas obras que salen en pocas horas con un verdadero oficio y sabiendo en todo momento captar esa luz magnífica de esta tierra sin igual La Mancha.

Gracias a todos por venir y compartir ese día con nosotros.

jueves, 18 de septiembre de 2008

UN PADRE MERCEDARIO

Después de muchos años habitando en un pueblo de La Mancha, se nos ha ido un hombre bueno, culto y sobre todo muy humano.

El P Antonio. Un fraile Mercedario de 96 años. Nació un 13 de Junio, San Antonio de Padua. Pienso, que de hay le venía el llamarse Antonio, ya que por aquella época era costumbre el poner el santo del día en que se nacía.

Nació allá en Galicia, en su Galicia. Ejercia de gallego. Por eso decían las gentes del lugar donde vivía, que al rezar el rosario, o decir la misa no le entendían. Verdad es que después de tantos años de vivir en el corazón de España donde se habla un castellano "casi" perfecto, no había perdido su acento. Ese acento "galego" único.

Tenía una estatura considerable y todavía conservaba las costumbres de su juventud. Esa juventud pasada desde la niñez en el seminario menor primero y después en el seminario mayor.
Toda una vida sirviendo a Dios, sirviendo a esa Madre llamada María y sentida bajo la advocación de Nuestra Señora de las Mercedes.
Por eso seguía llevando el hábito blanco. En invierno se colocaba el abrigo largo negro para refugiarse del frío que se deja notar en la meseta Castellano-Manchega.
Cuando salia a la calle para hacer cualquier recado, la verdad es que con su altura se veía a distancia.

Le gustaba conversar, sobre todo, cuando más disfrutaba era en los momentos que él contaba esas historias maravillosas, de vidas ejemplares que al final llegaban a santos. Se le notaba feliz y tenía una gracia especial, le brillaban los ojos de alegría y felicidad explicando la forma que había vivido la persona que él había elegido aquél día.

Era un humanista. Daba unos consejos extraordinarios a todo aquel que conocía o que en algún momento creía necesitar.

Había leído y seguía leyendo tantos libros que sabía todos los milagros hechos por cada una de aquellas criaturas o que la Virgen les había concedido.

También era hombre de campo, le gustaba y conocía muy bien su oficio que manejaba con las fincas que su casa, el convento tiene.

Nadie se aburría con él. Podía hablar de literatura, de teología o bien de uva, trigo o aceite.
Mi pequeño homenaje a un Padre Mercedario llamado Antonio. Con él pase muchos ratos escuchando sus sabias historias, sus sabios consejos. Gracias Padre Antonio.




lunes, 19 de mayo de 2008

CORPUS CHRISTY EN CAMUÑAS


Oleo pintado por: José Higueras



Todos los años cuando llega el jueves de Corpus Christi, en un pequeño pueblo de La Mancha, se celebra el auto sacramental de Pecados y Danzantes.

Que nadie piense ni por un momento que es folclore, ni mucho menos. Es un ritual, una danza ancestral. Una danza magistral, única, llena de colorido y belleza.

Mientras los Danzantes tejen el cordón, los Pecados aullan, corren hasta caer rendidos ante Dios para pedir perdón.
Danzantes y Pecados. Una cofradia donde solamente la componen hombres. Cofrades. Muchos de ellos han ido pasando de generación en generación, ya que al nacer un hijo se le presenta, se le inscribe, aunque no participa de lleno hasta la mayoría de edad. Eso sí, pasa a formar parte de ellos con otro de los ritos también muy importante y que se celebra el viernes.

Dificilmente se olvida una vez que se ha visto, o, mejor, que... de alguna forma se ha vivido de cerca la fiesta en sí.
Es una maravilla ver como a través de los años todo sigue igual, nada ha cambiado, siguen guardando ese tesoro de la misma forma. Hombres, todo.
Nunca han tenido entrada las mujeres en dichas cofradias, incluso la madama, esta representada por uno de ellos, su baile, es, como si llevara todo el peso de la representación.

La madama vestida con zapatillas o alpargatas blancas, y sus medias, también, blancas de hilo. Enaguas blancas con puntillas, luciendo un miriñaque de tela rígida con aros que sirven de armazón a la saya. Los pololos blancos adornados con puntillas y cintas de colores. La saya fruncida, normalmente es de color canela y esta bordada con distintos colores, su faldriquera debajo del delantal. Y para aquellos que no sepan lo que es, lo explicamos de una forma muy sencilla. Es un bolsillo que se ataban a la cintura las mujeres, donde guardaban el dinero.

La madama va siempre bailando, acompañada de la música que durante el trayecto van tocando. Sonajas, castañuelas, la porra y el tambor.

El atuendo de ellos, es sencillo, son trajes. Los trajes cortesanos de principios de siglo XVII.

Los Pecados visten con zapatillas bordadas o sandalias de cuero en negro, medias negras, sujetas con ligas adornadas con rosetas hechas con cintas de colores, calzón negro, estrecho, hasta media pierna, la botonadura dorada y en ambos lados, completado con madroños que se atan a la cintura y cuelgan por la entrepierna. Faja de color rojo de seda anudada a la cintura, sobre la camisa blanca un chaleco negro. Americana negra y sobre ella una cinta de seda sujeta con un alfiler de pedrería. Valona blanca, al uso de la época, abierta por delante que deja al descubierto las solapas de la chaqueta. Esta valona es de tela bordada o bien de encaje, bien almidonada. Hasta principios del siglo XX no se llevaba corbata.

En la cabeza llevan una tira de tela blanca, en forma de venda y adornan sus bordes puntillas o bordados, este complemento se llama gavineta, se tapan la cara con una careta de nariz corta y recta, coronada por dos cuernos pequeños que los adornan con muchos lazos pequeños de colores, llamados periquetes. La careta se une al serenero con escarapelas hechas de cintas de colores en forma de rosetas y se le prenden botones blancos .

El serenero es un pieza de tela en seda o crespón, sale de la careta y se sujeta a la cintura con un cordón. Según el cargo que se ostenta dentro del grupo el serenero cambia de color y forma.

Llevan una vara o mástil de madera, pintada en distintos colores y la remata cuatro garfios de hierro que estan cubiertos por periquetes de colores y debajo de las cuales se colocan cintas de muchos colores dejándolos caer hasta unos 20 cms. Este es el vestuario de los cofrades llamados Pecados.
Los Danzantes cambia un poco su atuendo:
Zapatillas o alpargatas y medias blancas. calzón blanco decorado con cintas de colores, franja bordada. Pico o pañuelo que se ata en la cintura adornado con flores de tela y puntillas, o bien bordados. También llevan careta de color rojo brillante, con pelo, bigote y barba, con una prominente y curva nariz, terminan la indumentaria con un serenero o pañuelo de seda o crespón en colores claros, bordados o pintados con dibujos alusivos a la fiesta. También cuelga de la careta.
Para ellos no todo termina en la calle, por el contrario siguen sus ritos, reuniones o comidas durante los días convenidos por la cofradia.
Colorido, belleza, danza, el bien, el mal, la música, los aullidos. Todo ello es de un cromatismo maravilloso. ¡Que no se pierda nunca! Que sigan las generaciones llevando al visitante ese ritual magistral.

lunes, 7 de abril de 2008

CARTA A UN AMANTE


Una calle de Toledo
cuadro pintado por
José Higueras
Querido mio:

Hoy me dispongo a escribirte como una enamorada se dirige a su amante. Y... es que tú, Toledo. Tú eres mi amante.


Por las noches te sueño, pienso en ti, y... es que amor es muy difícil olvidarte. Sueño y sueño; pienso en todas esas joyas maravillosas que guardas como un fiel tesoro en tus entrañas. Por eso te quiero tanto.

Te veo. te miro, estoy contigo en los atardeceres románticos. En esas puestas de sol inigualables, cuando el astro rey, después de pasar el día junto a ti, llenando tus calles de calor y luz, se esconde tras esos montes y muros que guardan la ciudad. Ciudad Imperial de Toledo.

Y es entonces... cuando todos duermen salgo a la calle y miro tu cielo lleno de luces, de miles de estrellas que te adornan como si de una corona se tratara.

Y miro a lo lejos, veo... las piedras que conservan el sabor añejo de los años, por ellas han pasado las culturas... una por una ¿Cuántas? Disfrutando de todas ellas, viendo pasar el agua tranquila y serena de ese río que también él rodea, abraza Toledo. Tu río, el Tajo que se postra a tus pies.

Dejo volar el pensamiento, mi dulce sueño, sentirme tuya, bajo la tenue luz de tus estrellas, de esa luna plateada, que invita a bailar, a correrías secretas bajo la capa y el sombrero, la espada ceñida a la cintura por lo que pueda pasar al entrar en los palacios, para cortejar a la dama de sus sueños. Cortejar... la doncella tras la reja en la oscuridad de la noche toledana.

Rejas, balcones, cargados de macetas en flor. Geranios y gitanillas colgando. Bendita decoración que las mujeres locales miman con todo su amor.

Toledo ¡Amor de mis amores! ¡Cuanto te quiero!

Subo hasta los cigarrales, lugar magnifico para contemplar sin temor todo lo que mi corazón desea, a ese amante que se abre a mis pies cual abanico. Destacándose, elevándose esas torres majestuosas como altares gigantes, que como yo se recrean mirando a su alrededor.

Y es entonces... cuando dejo volar mi imaginación de nuevo, y en mis sueños me encuentro en tus calles, me veo corriendo por ellas con la melena al viento que tu aire mece suavemente, siento tus caricias en mi cara y la suave brisa en mis labios como un cálido beso de enamorado.

He cruzado el puente de San Martín y me he parado para contemplar ese río que por ser de noche parece negro, oscuro, pero yo, aún en la oscuridad lo veo claro, transparente. Sus aguas corren tranquilas, despacio, sereno, silencioso, para que nadie despierte, para que todo siga en calma. Y cruza dos puentes.

Mientras veo correr el agua, recuerdo una vieja leyenda que muy cerca de donde me encuentro dicen... que en otroro tiempo paso.

Cuentos de amantes, de amores desdichados. Damas que buscan y siguen buscando el amor de sus amores.

Todo son maravillas. Historia, en esta bella y sin par ciudad.

Leyendas que como a mi, hacen soñar. Pensar y trasladarse a una época romana, o, quizás ¿Visigoda? Y por que no, árabe, o ¿por fin cristiana? Lo que si estoy segura, es que todo era distinto, romántico y poético. De batallas, de ganadores y vencidos ¿Quizás por no haberla vivido y quedársenos ya muy atrás?

No quiero despertar, es maravilloso pisar esos adoquines, sabiendo que debajo de ellos hay un montón de historia oculta. Casi da miedo correr. Lastimar con fuertes golpes esas piedras, lo digo, por no molestar a los que plácidamente descansan ya.

Dentro de tus murallas me encuentro protegida. Inmensas fortalezas que también a ti supieron protegerte de tantos eventos bélicos. Alimañas como aves de rapiña que solamente piensan en expoliar ajenos tesoros.

En cambio, cuando te miro es como si nada hubiera pasado por ti, tú, sigues gozando de tantas cosas bellas, de tantas cosas hermosas, que no me canso de repetir.

Toledo ¡amor mio! ¡Cuanto te admiro! Te adoro y por ti suspiro.

En mi loco soñar y correr por todas tus calles llego hasta la plaza de Zocodover, me siento: Sultana, Mora, Cristiana, Gitana. No lo sé ¡no sé que es lo que me pasa! Es tanto lo que noto dentro de mi pecho que no tengo palabras para expresar lo que mi alma siente. Solamente sé que en medio de tu plaza, danzo y danzo, envuelta en tules, en gasas, en sedas bordadas.

Mi danza, dulce danza, siempre acompañada por esa música de otras épocas. Música de cítaras, de laudes y flautas. Me enardece. Bailo y bailo, desenfrenadamente, quizás esperando que unos brazos me frenen, que me estrechen contra su pecho. Unos brazos fuertes que rodeen mi cuerpo. Mi cuerpo de amante ardiente. Para fundirnos los dos en un abrazo, abrazo de enamorados. Toledo ¡cuanto te amo!

Te siento, te llevo muy dentro.

Mis pies descalzos van marcando el ritmo de esas bellas notas, mis brazos se mueven al compás del aire, mi cuerpo se contornea y vuelo con el pensamiento y me adentro en tus palacios, en esas salas llenas de lujo, pero llenas de nostalgia, añorando los bailes y los ágapes de antaño.

Como estoy soñando nada me cuesta vivir, andar, volar, imaginar, y, así puedo llegar hasta cualquier lugar de mi enamorada ciudad.

En el palacio de Santa Isabel de los Reyes, entro y... Me parece escuchar los acordes... las notas melancólicas de un piano. Me parece ver mientras acarician sus teclas las blancas y finas manos de una doncella, con bella figura que como yo espera a su amante. De vez en cuando llega junto a su ventana la incertidumbre la mata, y en la composición se nota que su alma esta desgarrada. La espera es larga, la guerra dura, triste la tardanza.

Despacio bajo las escaleras, he cruzado el arco, esta cerca del hospital. Presto atención se ha parado la música, ahora son murmullos, lamentos de dolor. En ese silencio de la noche y en los pasillos del Santa Cruz. puedo escuchar los quejidos de aquellos caballeros que llegan de la guerra heridos, o ¿Quizás se batieron?

Vuelvo a subir las escaleras para llegar de nuevo a la plaza, me encamino, corro de nuevo, debo llegar hasta la Catedral, otra de tus joyas góticas.

Dentro el silencio, puedo pasear, ver, mirar, nadie me molesta, puedo admirar y recrear mi vista por cada uno de los rincones maravillosos ¡hay tantos! Los retablos. Maravillosos retablos. Las figuras, las imágenes, todas ellas parece que me hablan. Ellas comparten mi secreto, saben de mi amante, del amor que le tengo a Toledo.

Me susurran al oído, me dicen que eso es imposible, que la ciudad Imperial es de todos, no puede ser solamente mía ¿Pero qué dicen? Están locos ¡Qué saben ellos de amantes! Toledo es mío... mi amante.

De pronto por el orificio del techo entra un rayo de luz. Miro y me pregunto ¿No es noche? Veo estrellas, y ... la luna, esta brillando.

Es el rayo de luna que se filtra, tiene el color de la plata, no puede ser de otra manera. Al hacerse grande miles de estrellas de colores chocan con la escultura marmórea de excelente trabajo transparente. Salgo por la puerta de los Leones... meditabunda. Necesito respirar y de nuevo me encuentro en otra plaza entre la Catedral y el Ayuntamiento de la ciudad, jardín multicolor, que lo separa.

En mis sueños llega hasta mi un suave olor dulce. Mazapán que las monjas del convento de Santa Ursula están haciendo. Mazapán, rico pastel de almendra. Único en el mundo entero.

Es un placer poder entrar en todos sus conventos. Descubrir los secretos bien guardados de recetas dulces, hechas por unas manos inocentes, que nada saben, o, no quieren saber de las pícaras calles. Manos que bordan primores como si de ángeles se trataran. Maravillas que solamente ellas con su paciencia y amor llevan a cabo. Mis ojos se llenan de gozo al poder verlas.

Lugares que guardan doncellas, algunas en espera de aquel amor que se fue a la guerra, otras quizás se queden tras esos regios muros que las protegen.

Monasterios silenciosos en la noche toledana, quizás se rompan en la madrugada, cuando los frailes canten sus rezos de Maitines, en una oración sublime. Monasterios austeros, donde los padres en la edad media se sentían orgullosos por tener a sus hijos en tanto recogimiento. Capuchas que tapan cabezas y caras, rezos y cantos para liberar el alma.

Toledo, Toledo mío ¡Cuantas perlas y brillantes en bruto guardas!

Guardáme a mí también en lo más hondo de ti, en esas cavidades inescrutables, que todavía están vírgenes en lo profundo de tu suelo.

Toledo ¡hay! Toledo mío, volar quisiera. Entrar en todas esas iglesias, llenas de historia, llenas de vida, aunque muchos no crean.

Volver mi vista atrás, estar con tantos maestros de pintura que tu suelo pisaron, que allí vivieron. Entrar en su taller, aprender junto a ellos para poder pintarte, plasmarte en blancos lienzos.

Vuelo y vuelo, paso... todas las puertas, mira... tú me las abres para que yo, pasar pueda.

Se me enredan los flecos de mis mantones de seda, de gasa, tules que envuelven mi cuerpo desnudo que ahora se empapa con esos aromas del agua. He cruzado el puente, otro puente. Puente de Alcántara, para llegar al castillo de San Servando, esperando que allí en ese lugar amurallado sienta tus brazos.

Subo hasta el mirador, me impresiona lo que veo, pero no me quedo en ese lugar. Sigo subiendo hasta la torre del homenaje. Una vez allí grito una y otra... otra vez tu nombre al viento... Toledo, Toledo... te amo... te amo con todas mis fuerzas.

Es entonces cuando una voz a lo lejos me contesta, te quiero... te quiero... con ... mis fuerzas. Me estremezco... ¿Eres tú amor mío? Ya nadie contesta a mis palabras.

De pronto me doy cuenta... es el eco que responde a mis gritos. Me quedo quieta en la noche, esperando. Una ráfaga de viento levanta mi melena, mi vestido de gasa, vaporoso. Parece como si me elevara.

Corro escaleras abajo, alguien me llama, cruzo de nuevo el puente de Alcántara, subo por las empinadas calles. Ahora silencio, y, de pronto... de pronto noto un arrastrar de pies. Escucho en el silencio de un amanecer que ya empieza a clarear.

Exhausta de tanto correr llego hasta el palacio Episcopal, me quedo quieta es la procesión. Es el Corpus Christi. Fiesta grande en tu seno y de pronto... un estruendo de timbales, de clarines.

Un aroma se desprende de las flores que llenan tus calles, poesía en el aire. Estandartes que acompañan a esa gran y única joya de la orfebrería. Joya de todos los cristianos. La Custodia, maravilla de las maravillas, en su honor Toledo huele a tomillo, a flores y a romero.

Sigo en ese rincón, con respeto, mirando las calles engalanadas y miro al cielo.

Sin darme cuenta esta amaneciendo, pronto saldrá el sol y el horizonte se tornara de un rojizo, con tonos de violeta muy claro, el cielo se volverá celeste y todo seguirá igual que ayer, o, anteayer. Como siempre, y yo despertare y de nuevo suspirare y de nuevo recorreré tus calles para encontrar un trocito, un rincón aún desconocido para mí, tienes tantos que es difícil encontrar todos.

Deseo pasar una tarde en uno de tus pintorescos patios, cuajados de macetas a cuál más bella. ¡Deseo saber tantas más cosas de ti! Que esos días que no paso contigo se me hacen eternos.

Abre el día debo terminar esta carta amor, es muy corta para decir todo lo que siento por ti. Te seguiré amando locamente, como siempre te he querido, como siempre te he defendido a capa y espada. Para mi siempre serás mi amante Toledo ¡cuanto te quiero!

miércoles, 26 de marzo de 2008

POBLADO CELTA EN GALICIA



Este poblado tuve la oportunidad de conocerlo cuando visitamos Galicia. Era el mes de mayo y el tiempo nos acompaño.
Tuvimos la gran suerte de estar en el monasterio que los PP Mercedarios tienen y cuidan en Poio, (Pontevedra) también ellos llevan y (muy bien por cierto) una hospedería que esta en el mismo recinto. Aquello es un remanso de paz.
Desde ese punto puedes visitar muchos de los rincones preciosos de esta tan bella tierra y poder disfrutar de una gastronomía diferente, sabrosa y abundante.
En una de nuestras correrías fuimos hasta el mirador de Santa Tegra, en A Guarda. Al subir y en un costado de la carretera nos encontramos con el poblado celta, paramos el coche y bajamos, llevábamos un buen guia, un P Mercedario, simpático y campechano, de nombre Pedro, bonachón, de buen estómago y mejor paladar. El nos acompañaba y de esa forma podíamos ver muchas más cosas.
Esta vez fue esta maravilla, este poblado que al pasear por sus "calles" parece que te encuentras en otros tiempos. Quiero decir que es como si se parase el tiempo y el resto de la civilización no existiese.
Subimos hasta el punto más alto de aquel monte acantilado, el aire nos cortaba la respiración, el paisaje era fantástico, se podía ver como el horizonte se perdía en la desembocadura del río Miño. Como era al atardecer el crepúsculo lo hacía más enigmático todavía.
Agua con agua, eso era realmente lo que a mí me parecía. Sentada en aquellas piedras, oyendo el chocar de las olas en el cortante acantilado, era como una música celestial. Naturaleza, maravilla de las maravillas.
Aunque estuvimos un buen rato cuando decidimos el marchar me pareció que solamente había pasado unos segundos. Bajamos hasta el lugar donde habíamos dejado los coches, creía que se me llevaba el fuerte aire, pero no, ya íbamos bajando.
Después de subir al coche el bueno del P Pedro, nos llevo a una catedral. La catedral de las buenas ostras, manjar de los manjares, el lugar Arcade, cenamos de maravilla y después de vuelta, al descanso, la hospedería de Poio.

domingo, 16 de marzo de 2008

UN DOMINGO ESPLENDIDO


Siempre se ha dicho que las cosas que salen sin esperar son las mejores.

Hoy hemos podido comprobar que es cierto, poco me podía imaginar que hoy domingo y día 16 de marzo. Domingo de Ramos por más señas me lo iba a pasar tan formidable.

Teníamos que recoger unas cosas que nos traían de Madrid unos amigos nuestros. El misterio era que ellos no estaban y nosotros tampoco queríamos importunar, así que pensamos madrugar para poder hacer el viaje prontito, no esta lejos de nuestra casa, y, de esa forma podíamos hacer otras cosas.

Había amanecido un día esplendido, el sol brillaba en el cielo azul, limpio de nubes. La verdad era que apetecía el caminar por la llanura manchega. Nosotros íbamos camino de un pueblo cargado de historia, cargado de mitos. Unos mitos famosos en el mundo entero. En el cuentan que nació la tan afamada Dulcinea, amante y amada del no menos mundialmente conocido el Ilustre Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Así que el lugar no es otro que El Toboso.

Cuando llegamos a la casa, para nuestra sorpresa ellos, Jesús y Ana estaban allí y acompañados por dos artistas amigos suyos. Mercedes Ballesteros, una muy buena pintora y escultora, modela, transforma el barro en una escultura llena de vida y, es que ella transpira la vida que lleva dentro, estaba junto a su compañero, otro pintor acuarelista llamado Pablo Reviriego, un tipo simpático y dicharachero, con él, no se aburren las personas que estan a su alrededor .

Después de las presentaciones de rigor nos sentamos junto a ellos en la mesa para tomar un café y fue maravilloso, enseguida nos pusimos hablar sobre nuestro fantástico trabajo, la pintura y todos los derivados que conlleva. Ha pasado el tiempo sin darnos cuenta, el entorno donde estábamos sentados era el más adecuado: el patio con techo de cristales de la casa rural de nuestros amigos. La luz, el sol, entraba por ese lucernario invadiendo toda la estancia, sentados en unos sillones de bambú, cómodos y delante una taza de café con unos magníficos bizcochos. No se podía pedir más.

Luego nos hemos ido todos a pasear y enseñar un poco más el rincón Quijotesco para terminar comiendo en un restaurante del lugar.

Maravilloso día, impensable, nada preparado, pero eso sí, difícil de olvidar. Gracias amigos por todo

lunes, 18 de febrero de 2008

SEGOBRIGA -- Ruinas Romanas

Hace unos años, cuando estábamos recién llegados a La Mancha, nos hablaron de Segóbriga, de la importancia que tenía aquella ciudad romana.
Por aquel entonces estaba en proceso de restauración. Destapando y limpiando todo aquel legado maravilloso que durante muchos años había estado dormido. Fue una visita muy de nuestro agrado. Volvimos otras cuantas veces, aquello avanzaba y bastante rápido.
Al siguiente año, un día de verano. Un conocido nos llamo para pedirnos si podíamos llevarlo a buscar a una persona. Llegaba en un autobús en otro pueblo cercano al suyo, él tenia su coche en el taller.
La llegada era en domingo, y, bueno, no nos importo para eso estamos los amigos, para cuando nos necesitamos.
Eran las diez de la mañana cuando nos pusimos en marcha, subimos al coche y cogimos la carretera (como vulgarmente se dice). Llegamos al lugar donde vivía Antonio, ya nos estaba esperando y nos encaminamos al lugar donde llegaba la persona en cuestión.
Por el camino nos fue diciendo quien era el tal sujeto. Era pintor y venía a España recomendado por un maestro de mucho renombre y amigo a su vez de Antonio, este pintor era de un país Sudamericano, no importa ahora su nombre.
La persona que llegaba no la conocía para nada nuestro amigo, solamente le habían pedido el favor - Que le acogiera unos días en su casa - Nuestro amigo no se podía negar ya que le debía varios favores al maestro pintor.
Por fin llego el autobús y la verdad, no fue difícil reconocerle. Después de los saludos de rigor miramos el reloj y también el estómago ya que nadie habíamos comido, nos dijeron que llegaba a una hora y se retraso dos de lo convenido. Así que, lo mejor era comer y después ya veríamos lo que se proponía. Además la calor apretaba un poco.
No se pensó dos veces buscamos donde poder sentarnos a reponer fuerzas (nunca mejor pensado ya que no sabíamos lo que se nos esperaba)
Después de comer y tomar un buen café, Antonio decidió ir a Segóbriga, no estaba muy lejos del lugar donde nos encontrábamos, bueno, quedaban pocos kilómetros. Era verano y los días eran lo suficientemente largos como para hacer excursiones. Por aquel entonces todavía se podía entrar libremente y visitar todo el recinto.
Todos estábamos de acuerdo, nos dirigimos hasta Segóbriga, al colombiano, seguramente le gustaría el lugar, por que a decir verdad no hablaba mucho, todo lo contrario que Antonio, este hablaba en cantidad, él, con su forma de ser le iba sacando las palabras y sabiendo algo más.
Llegamos a la ciudad romana, dejamos el coche cerca del camino, debajo de unos árboles para que no le diese mucho el sol. Todavía había que andar un trozo hasta llegar a las primeras zonas, que era el circo y las catacumbas.
Estuvimos un rato viendo todo aquel complejo, aquellas piedras con tantas historias calladas. Cuando llegamos al coliseo o anfiteatro, note que en una de las escaleras dejaba la cartera, que no era nada más que una "riñonera". Pensé que la cogería de nuevo, a veces es normal que dejemos una cosa si queremos ver algo importante. No le preste más atención al detalle.
Terminamos nuestro paseo y volvimos de nuevo a donde estaba el coche, pero antes de subir nos acercamos hasta un cementerio que también se encuentra en el mismo recinto. Una necrópolis visigoda, bastante bien conservada.
Estábamos un poco cansados, subimos al coche y como ya se había hecho bastante tarde decidimos terminar el día, o lo que es igual la excursión. Nos fuimos a cenar a un restaurante que se encuentra en la carretera, entre la ciudad romana y el lugar donde habitamos para después buscar en el mismo pueblo de Antonio, habitación donde pudiese acomodarse el chico.
Pero ¡Ah! Sorpresa, cuando llegamos al lugar, mejor, al final de su trayecto para marchar nosotros para nuestra casa ya que eran cerca de la una de la madrugada. El muchacho al bajar no llevaba la riñonera, la buscamos por todo el coche y no se encontró, fue entonces cuando recordé donde la había visto y le pregunte al chico si la había cogido. No contesto, claro que habiendo estado todo el día con él, no nos extraño, aunque si nos pareció un poco raro. Antonio ya estaba muy nervioso y entre unas cosas y otras las manecillas del reloj iban corriendo.
Miro fijamente al muchacho preguntándole que era lo que en realidad pretendía. Se había dejado toda la documentación y si algún dinero llevaba, el joven no contestaba pero si se le noto que lo había hecho a conciencia.
Todos nos miramos, había algo raro en aquel colombiano que había llegado, que casi no había hablado y parecía apático a todo lo que le rodeaba.
Antonio nos miró, bueno chicos lo siento, tenemos que volver a las ruinas... bueno creo que a la ruina nos lleva mi amigo el pintor, sentía furia y la verdad es que no eran horas de volver ya que hasta que se llegaba y luego volver y nosotros llegar hasta nuestra casa, la noche se pasaba y José estaba realmente cansado. Pero algo se tenía que hacer, no se podía perder la documentación era algo muy importante para todos.
De nuevo al coche y camino de Segobriga, llegamos eran altas horas de la noche. Teníamos que dejar el coche y subir andando hasta el anfiteatro, yo les explique exactamente donde estaba ya que me acordaba perfectamente, el chico no hablaba, parecía no importarle lo más mínimo. Era algo extraño. Me quede en el coche mientras los tres hombres llegaban a la ciudad y luego subían hasta arriba. Yo estaba cansada, la verdad era que no me apetecía nada, me cerré las puertas del coche, con la radio puesta, esperando, sabía siempre donde se encontraban, podía ver la luz de la linterna, la noche era oscura, se me hizo eterna la espera, me parecía ver de todo y al mismo tiempo no ver nada en absoluto, eso fue en realidad.
Cuando vi que llegaban, después de un buen rato ya que estaba bastante lejos, abrí las puertas y salí, aunque era verano, a esa hora y en ese lugar hacía un poco de fresco, estaban cansados de todo el día y de andar otra vez para encontrar la dichosa documentación, vi que la llevaban y menos mal que mi memoria era clara y fue mucho más fácil.
Deduje por la conversación que había discutido Antonio con el colombiano. También lo encontré normal, no se que fin llevaría el chico dejándose toda aquella documentación en semejante sitio.
Por fin decidimos irnos a casa, bueno, lo esperaba y lo deseaba. En el mismo recinto de Segobriga y cerca de donde teníamos el coche había una fuente donde se podía beber agua además muy buena ya que es de manantial.
Fuimos a beber y sin saber como de nueva otra sorpresa, nos apareció un señor muy alto, delgado, apoyado en la piedra que formaba la fuente, hablaba latín, de momento no supimos que decir, aquello era extraño, seguimos hablando con él y nos explicaba cosas relacionadas con Segobriga y la necrópolis. Nos quedamos todos perplejos, atónitos viendo y escuchando aquella aparición.
El señor nos dijo que vivía por aquellos parajes conquenses, la verdad es que nos estuvo explicando toda la historia de aquel lugar. No quiero pensar lo que podía ser, lo que si estoy segura es de lo que vi y escuche, hablaba un montón de idiomas, iba vestido con un pantalón corto y una blusa bastante larga, tipo túnica, el pelo más bien largo y una barba espesa pero no muy larga.
Ya he dicho que su altura era considerable, en cambio era muy delgado y estaba moreno. Me miraba fijamente y casi siempre se dirigía a mi, me gustaba oír aquellas explicaciones, todo aquel que me conoce sabe que me gusta aprender, es algo que no me cansa.
Después de un buen rato, ya habíamos perdido la noción del tiempo, habían pasado muchas horas, nos despedimos de aquel personaje que nunca he podido olvidar, podría hablar muchas cosas de esa ciudad romana, pero mejor lo dejo para otra historia.
Subimos por fin al coche y camino de la cama, lo estaba deseando, habían sido muchas aventuras en un mismo día. Al llegar al lugar donde ellos se quedaban nos despedimos.
Al final pudimos llegar hasta nuestra casa y acostarnos.
Nunca olvidare aquel personaje que en una noche oscura, con el cielo completamente estrellado, nos estaba esperando apoyado en una fuente de la ciudad romana de Segobríga, supo explicar cosas que jamás las podremos leer en los libros ¿Sera verdad toda su explicación?








sábado, 16 de febrero de 2008

UN POCO DE HISTORIA SOBRE UN PINTOR: JOSÉ HIGUERAS

José Higueras Mora nace en un lugar de La Mancha. Crece entre dos regiones bien distintas: el Pirineo Catalán y La Mancha.

En un sitio sus padres, en otro sus abuelos maternos. José adoraba a sus abuelos, sobre todo a su abuelo. Cuando estaba a su lado era la persona más feliz del mundo y a la viceversa, por esa razón, deseaba estar siempre en Camuñas (Toledo) el pueblo que le vio nacer.

Desde muy temprana edad tuvo claro lo que le gustaba y lo que deseaba hacer: Pintar, manchar telas blancas con muchos colores.

Con el paso del tiempo y salvando miles de obstáculos, por diversos problemas familiares tuvo que trabajar y mover pinceles.

Su primer maestro y el que realmente le despierta todo el interes sobre el mundo de las artes es su tío, Don Ramón Higueras Guijarro, hermano de su padre. El tío Ramón vivía en Jaen, además de pintor era restaurador de grandes monumentos. Le enseña a su sobrino el oficio de dorador al agua y al mixtión.

En el año 1962 se marcha a París donde le espera su madre que ya se había instalado en la ciudad de la luz. Allí sigue estudiando con el maestro pintor Jean l`Fevre y ¡como no! Acude en compañia de otros pintores a la plaza de Montmatre conociendo la bohemia y a un buen grupo de pintores.

Decide volver a España y tiene la ocasión de compartir con grandes maestros: Viola, Antonio López, Manuel López Villaseñor, Guerrero Malagón y un etc.

Posee diversos premios internacionales como: Doctor Honoris Causa, Medalla de Platino y Medalla de Oro, conseguidos en Belgica. Medalla de Oro entregada por el Ayuntamiento de la ciudad de Kyoto (Japón), Medalla de Oro al merito de las Ciencias y las Artes en París, etc...

Persona trabajadora y honesta, respeta y es respetada por todos sus compañeros de profesión, amigo de sus amigos, recto en sus teorias y en la amistad, humilde por encima de todo, gran estudioso del mundo pictórico, no le gusta salir en demasia, por el contrario le gusta que le visiten y compartir mesa y mantel en unas veladas amenas.

Ha expuesto por diversas partes del globo terráqueo. En Europa es conocido como el pintor de la luz.

Desde el mes de septiembre del año 2007 se celebra un premio de pintura rápida José Higueras en Herencia (C. Real), el rincón manchego donde desde hace unos años tiene su residencia y estudio, donde pasa la mayor parte del tiempo rodeado de obras de arte


domingo, 16 de diciembre de 2007

HOMENAJE A TODAS LAS ABUELAS --- Autor: Higorca

Óleo pintado por: Higorca
Abuela, que dulce palabra.
Abuela, me gusta llamarte.
Abuela te recuerdo tanto...
eras pequeña, enjuta por el paso de los años...
vestida de negro, en la cabeza, un velo negro
tapando tu pelo, llevando luto...
abuela, por fuera y por dentro.
Tus manos pequeñas, rugosas...
rugosas abuela por el paso de los años,
acariciaban mi cara que luego cubrías de besos.
Yo te quitaba el pañuelo, te enfadabas...
me gustaba tocar, acariciar tu pelo,
blanco de nieve, largo y sedoso...
recogido en la nuca, eso si... muy bien peinado,
impecable como siempre tu ibas.
Abuela, como te recuerdo, como te adoraba
y como te adoro...
ahora, ya nada es igual, los hijos de los hijos...
no piensan, no acarician de la misma forma
¿sabes? Ya no son los nietos, no...
son los hijos de unos hijos...
que tienen mucha prisa...